Trabajos en el jardín durante la primavera

Por fin ha llegado la primavera, para muchas personas es su estación favorita. Normalmente por el esplendor vegetal que se produce en la naturaleza. De la misma forma queremos que ese resurgir también se note en nuestros jardines. Pero para poder tener una primavera exuberante necesitamos hacer algunos trabajos. A continuación, os damos 4 pautas básicas para que podáis disfrutar de un frondoso jardín esta primavera.

Trabajos en el jardín durante la primavera

Vamos a ver 4 puntos básicos para que tu jardín luzca espectacular. Abonar, trasplantar, resembrar césped, y revisar el riego.

Durante la primavera las plantas tienen un crecimiento espectacular por lo que necesitan que se abone el sustrato. Tenemos varias opciones de abonado. Se pueden utilizar compost orgánicos o humus de lombriz. También tenemos la opción de usar fertilizantes químicos. Los compuestos granulados cuentan con la ventaja de que duran mas tiempo, mientras que los líquidos los puedes añadir al agua de riego.

Deberás elegir el que mejor se adapte a tus necesidades. Recuerda que en el establecimiento donde lo vayas a adquirir tienen personal especializado que estará encantado de asesorarte. Y recuerda que debes seguir siempre las instrucciones del fabricante. Si echas mas abono del indicado puedes quemar las raíces de las plantas.

Si quieres darle un nuevo aire a alguna zona de tu jardín este es el momento de plantar o trasplantar. No puedes esperar a que lleguen las altas temperaturas. Este tipo de procesos necesitan temperaturas suaves como las de esta estación. Y recuerda regar siempre que termines de plantar para evitar la deshidratación y para facilitar el enraizamiento.

El césped. En muchos jardines hay una zona de pradera sembrada con césped. Por desgracia el clima español no es el más benevolente con esta planta. Por este motivo es habitual que haya zonas de pradera que se estropeen y haya que resembrarlas.

Para ello solo tienes que ahuecar un poco la zona. Luego añades algo de materia orgánica, esparces las semillas y las cubres ligeramente con sustrato. Lo único que te queda es compactar ligeramente la zona y regar.

Por último, tendremos que revisar el riego. Durante el invierno las necesidades de agua de nuestro jardín son mínimas. No obstante, con la llegada del calor y con el crecimiento de las plantas necesitaran mucha mas agua. Por eso es el momento de revisar el riego. No podemos permitirnos el lujo de descubrir que el riego funciona mal cuando se empiecen a secar.

Para realizar la revisión basta con asegurarnos que el programador funciona. Podemos aprovechar para cambiarle las pilas y evitarnos disgustos en el futuro. También debemos revisar los aspersores o el sistema de goteo. Mirar que no estén obstruidos ni que tengan fugas de agua.

Con estos pocos cuidados podrás disfrutar de un estupendo jardín esta primavera. Si quieres más información contacta con nosotros.